Sonriente y de buen humor, la "Ametralladora" Muciño, actual campeona mundial de los 50.802 kilogramos (112 libras), que avala la Asociación Mundial de Boxeo (WBA), arribó la mañana de este sábado a esta capital, declarándose en condiciones para encarar con éxito a la llamada "Barbie" Juárez, con quien tiene una cuenta pendiente que saldar.
"Suelo ser muy respetuosa con mis oponentes... pero, el respeto se gana, ella (Mariana), se ha declarado muchas cosas, algo si te puedo decir el respeto se gana, y yo voy hablar con los puños allá arriba... en el encordado, donde le hare pagarme cada una de sus ofensas", sentenció.
Aunque en un inicio, Arely Muciño pretendió mantenerse al margen de la guerra de declaraciones, los ofensivos y despectivos comentarios de la capitalina, le impidieron guardar silencio, al grado de asegurar que el próximo sábado lavara su afrenta con sangre.
Dijo que Mariana Juárez, insiste en que tendrá a una novata como oponente, empero, se llevará una gran sorpresa, ya que contrario a lo que ella asegura, "espero que aguante una de mis 'rafagas'... y resista los casi mil golpes que tiro por round... no por algo me dicen la 'Ametralladora'... nunca me ha gustado hablar de más, no es mi estilo; lo mío es un trabajo serio, y es lo que voy a mostrar el próximo sábado".
CUMPLE CON EL PREPESAJE
En peso y forma se declaro la regiomontana Arely Muciño, al marcar sin problema alguno el peso límite establecido por el WBC, a siete días de su compromiso con la capitalina Mariana Juárez.
Tras ofrecer un entrenamiento público en las instalaciones del Club de Gala, propiedad del promotor Fausto Daniel García, la "Ametralladora" Muciño subió a la báscula para registrar 53.000 kilogramos, con todo y ropa, 500 gramos abajo por abajo del límite permitido.
El réferi Gelasio Pérez Huerta fue el encargado de dar fe al prepesaje ordenado por el WBC.





