La pelea obligada que debió de haberse dado hace tiempo dado ya que Julio es el campeón de la WBC y Martínez el retador número 1, había sido postergada desde el año pasado cuando Chávez decidió pelear primero ante Peter Manfredo Jr., luego ante Marco Antonio "Veneno" Rubio, y por ultimo ante el irlandés Andy Lee.
Si bien los peleadores tienen la oportunidad de pelear ante un oponente a decidir a su conveniencia, en la cual no está en juego el título, las 3 peleas anteriores fueron de hecho por el título de la WBC, lo cual es contrario a las reglas del mismo organismo. Aunque para ser sinceros hay una confusión hoy en día en cuanto a quien es el verdadero campeón con tanto titulo que encontramos (Campeón, Súper Campeón, Interino, Emérito, Diamante, Plata, Cobre, Archirequeterecontra Campeón, Campeón Universal del Universo, más los que vienen).
Sin embargo, esta novela y las críticas ante Chávez terminan este Septiembre cuando enfrente a Martínez, y se mida al tú por tú con el mejor Mediano en la actualidad en un combate en el que curiosamente Julio no pierde, mientras que Martínez sí. Por que digo que el Junior no pierde? Por un factor muy sencillo: el será el "underdog", o en otras palabras, el no tendrá la presión de ser el favorito.
Hay una constante cuando vemos a un peleador enfrentar al mejor de su clase o del planeta: si el underdog gana al favorito, la popularidad del retador se va por las nubes y empieza a tener las bolsas y reconocimiento que tanto anhelaba; pero si por el contrario el underdog pierde, la gente y los analistas son misericordiosos pues dirán que "era lo que se esperaba" o sino elogiarán el hecho de que "el retador dio un buen esfuerzo ante mejor del mundo", por lo que el underdog se lleva el reconocimiento por su valentía, y más si llega dar buen espectáculo; termina en una posición de "ganar-ganar".
Un ejemplo de esto es el estadounidense Shane Mosley quien al perder contra el flamante invicto boricua Miguel Cotto, obtuvo peleas ante los dos boxeadores más populares del planeta: Mayweather y Pacquiao. Curioso es ver por lo tanto, que aun cuando Mosley perdió ante ambos y de manera muy clara, tuvo aun una oportunidad más ante el rostro nuevo de Golden Boy Promotions, Saúl "Canelo" Álvarez. Otro caso similar es el de Juan Manuel Márquez, quien después de perder en la segunda pelea ante el favorito Manny Pacquiao, enfrentó al aun peligroso Joel Casamayor, al popular Juan Díaz, pero más importante que todos estos, a quien para muchos es el mejor libra por libra, Floyd Mayweather Jr. (para después enfrentar a Manny en una tercera y polémica pelea).
Con este breve análisis en el cual se pudo haber incluido a Maidana, Ortiz, De la Hoya y a otros mas, vemos un patrón que se lleva a cabo cuando el underdog pierde: si dio un buen esfuerzo ante el favorito, las puertas se abren y más y mejores peleas se le presentan; la popularidad sube y obtiene alabanza AUN cuando haya perdido.
Por esta razón veo a Chávez Jr. como el gran ganador de esa noche de Septiembre y a Sergio Martínez como el gran perdedor pase lo que pase, ya que si Julio llega a ganarle a Martínez se iría a los cuernos de la luna dado que no se le considera al mexicano como una fuerza demoledora en su peso; pero aun si Chávez pierde se dirá que era el resultado esperado, después de todo "Maravilla" está entre los 5 mejores de todo el mundo y Julio no. La única manera en que Martínez puede salir como el ganador ante Chávez es noqueándolo de fea manera y humillándolo en el ring, ya que de otra manera se dirá que ganarle a Julio "era lo menos que se esperaba".
El otro plus donde veo a Chávez como el ganador es en contra de la guerra mediática de popularidad que tiene contra "Canelo" por el corazón de los seguidores mexicanos, ya que Julio estaría llevando una amplia ventaja en cuanto al nivel de oposición, pues para Álvarez el rival más competitivo hasta ahora ha sido Ryan Rhodes; un peleador que pocos conocen y que tampoco puso en aprietos al mexicano. En defensa de "Canelo" podemos decir que su promotora le ha buscado 3 buenos nombres (Williams, Kirkland y Ortiz) los cuales desafortunadamente han terminado lastimados por la ahora llamada "Maldición del Canelo", aunque para ser justos ninguno es del calibre y peligrosidad como el de Sergio "Maravilla" Martínez.
Julio Cesar Chávez tiene todo para ser el ganador de la noche (irónicamente aunque gane o pierda); todo dependerá en el cómo pelee, en vez del resultado de la pelea en sí, lo cual debería ser un ejemplo para los boxeadores en la actualidad que en ocasiones están más preocupados por mantener su record que por darnos las peleas riesgosas que nos ponen a los fanáticos a especular en foros, con amigos y enemigos.
La historia nos demuestra que si un boxeador pelea con los mejores y pierde, el respeto que se le tiene es mayor y el público le admira más; son los de oposición débil los que se vuelven indefendibles y terminan como un recuerdo solamente, lejos de la gloria del Valhala boxístico.






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